martes, 24 de mayo de 2011

La cuenta no da.



El tramo en que se entrelazan las avenidas de San Lázaro e Infanta, en el capitalino municipio de Centro Habana parecía ser lugar ideal y próspero, por la profusión de trabajadores por cuenta propia.

A ambos lados de la amplia calle que termina a los pies de la escalinata universitaria, se veían vendedores de comida rápida, comida criolla, bisutería, pizzas, productos de limpieza y discos compactos con diversidad de música y películas grabadas.

Pero en pocas semanas han ido desapareciendo muchos de estos vendedores. La razón que esgrimen es siempre la misma:”La cuenta no da, se te va el dinero que ganas, pagando los impuestos”-argumentan quienes empezaron muy entusiasmados como cuentapropistas a partir de octubre del 2010 y ya desistieron.

El Ministerio del Trabajo y Seguridad Social (MTSS) autorizó 178 actividades, para ejercer el trabajo por cuenta propia, como opción para los trabajadores que pierden su vínculo laboral, o para otras personas desvinculadas por diversos motivos, que pudieron acogerse a lo estipulado en la Resolución No 32 del 7 de octubre del 2010.

La realidad va más allá del pago excesivo de impuestos y existen quienes aseguran poderlos pagar, sin embargo se sienten hostigados por los inspectores que les imponen multas excesivas, como es el caso de los vendedores ambulantes que no pueden estacionarse demasiado tiempo en un lugar, aunque estén vendiendo.

Tal es el caso de los vendedores de helados, granizados (sirope con hielo frapeado), maní, dulces, etc. Ellos se quejan porque han tenido que pagar multas de 250 pesos, y quienes se las imponen plantean que ellos tiene un plan diario de 10 multas diarias, por lo que parece una táctica represiva de estos trabajadores estatales.

Manolo es un moreno dinámico que pregona sus cucuruchos de maníes una y otra vez. Los niños tienen que correrle detrás cuando pasa cerca de la entrada de la escuela primaria, a la hora de salida de los escolares. “No me puedo parar, imagínate, si pierdo todo lo que hice hoy en una multa”- comenta el manisero y continúa con su marcha.

Otros trabajadores privados se quejan de la falta del modelo de pago en los bancos, ya que desde hace poco, tienen que ir a buscarlo a la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT) de su municipio, y se preguntan por qué la ONAT y el Banco no se ponen de acuerdo, para facilitar tan imprescindible trámite a los contribuyentes.

Otros que quisieran iniciarse en esta modalidad laboral dicen que el burocratismo es desesperante ya que tienen que ir a distintas entidades y siempre falta un documento, razón por la cual sugieren que en estas instituciones se muestre con claridad cuáles son los papeles y sellos que deben llevar los aspirantes, según la actividad a desempeñar, para viabilizar estas diligencias.

La variante del trabajo por cuenta propia tiene sus imperfecciones. Muchos de sus trabajadores se sienten desprotegidos y plantean esmerarse en sus actividades, las cuales requieren múltiples gastos, para al final recibir críticas y sanciones, por parte de los inspectores cuya labor debe ser menos fustigante.


A punto de ser liberado.

“Lo poco que dan, con el tiempo van a quitarlo. Fíjate como se demoraron en dar el café, eso es señal de que lo van a liberar”- opina Julia una septuagenaria que apenas le alcanza su jubilación para saldar cuentas mensuales y disponer de lo más necesario.

El mes de mayo comenzó con la habitual distribución de los productos normados a través de la libreta de racionamiento. En la actualidad la lista ha disminuido de manera considerable y solo se despacha por consumidor, 7 libras de arroz, unas onzas de solo un tipo de fríjol, unas pocas libras de azúcar refino o parda y un paquete de café , cuya distribución demoró en algunos municipios.

Hace unos años la cuota de café era reducida pero tenía una frecuencia quincenal y su precio era subsidiado. Después se redujo la cuota a un paquete de 5 pesos el cual se decía que era de buena calidad. Ahora no se les da a los niños pequeños y cuesta 4 pesos.

El mismo está elaborado con mezcla de chícharos, y de distintos tipos de café, en menor cantidad. Por tal motivo, al dorso del paquete del nuevo café aparecen distintas recomendaciones para su elaboración.

Los que no las leyeron tuvieron experiencias desagradables como Blanca a quien le explotó la cafetera, o a Julia “que me hizo una espuma, y se botó todo”. Muchos se quejaron a las torrefactoras, y cuando los funcionarios les visitaron , se percataron de que los sobres de café habían sido producidos de manera artesanal, y vendidos como óptimos en las bodegas.

Hasta la fecha se han liberado lo productos de aseo personal como la pasta dental, los jabones de baño y de lavar, así como el detergente líquido para fregar, antes con precios subsidiados( los cuales demoraban meses en ser comercializados) están disponibles ahora, a precios muy superiores. Otras mercancías como las galletas de sal- de pésima calidad- dejarán de ser distribuidas.

Buena parte de los consumidores prefieren que sea eliminada la libreta de abastecimientos y que siempre haya en existencia los productos antes mencionados. Sin embargo, los ancianos dicen no poder asumir estos nuevos precios.

viernes, 20 de mayo de 2011

Madre desesperada.



Julia Estrella Aramburo Taboas es madre de Harold Alcalá Aramburo y tía de Maikel Delgado Aramburo, ambos condenados por los sucesos de la lancha Baraguá en el 2003.

Estrella Aramburo dice sentirse desesperada ante el estado de ánimo de su hijo y sobrino, los dos muy deprimidos, ante la negativa del gobierno de excarcelarlos, como ha sucedido con otros presos políticos y comunes que sin ser del Grupo de los 75, y estando vinculados en hechos violentos, han podido emigrar con sus familiares hacia otros países.

En fecha reciente, Estrella divulgó por Internet la carta de su hijo Harold en la que denuncia las condiciones extremas en que cumple condena en el Área Especial 47 de la prisión Combinado del Este, conocida entre los reclusos como “El Corredor de la Muerte”, así como otras vejaciones sufridas en este penal ubicado en la capital.

Una vez que salió la misiva de Harold en diversos sitios Web, teniendo amplia repercusión internacional, fue visitado por distintos funcionarios gubernamentales, que lo instaron a retractarse, motivo por el cual tanto Harold como Maikel prefirieron que sus vidas terminaran, como única vía, para evitar más sufrimientos.

Estrella, quien tiene diferentes padecimientos como son hipertrofia en el ventrículo izquierdo, insuficiencia cardiaca, insuficiencia respiratoria, cardiopatía isquémica, e hipertensión arterial se encuentra aún bajo seguimiento, debido a tratamientos psiquiátricos que ha recibido; y opina que todas sus enfermedades están relacionadas con los encarcelamientos de su hijo y sobrino.

A partir de los mismos, todos en su casa se han afectado, su hermana Maritza, madre de Maikel falleció, su madre padece de fuertes taquicardias y su hijo menor José Amed “está desquiciado porque ellos se criaron todos muy unidos”-dice la madre con voz entrecortada.

Ella señala además, que siente el desespero propio al no tener adonde acudir y ser escuchada para lograr que no solo su hijo y sobrino, sino los otros que cumplen prisión por la misma causa sean liberados y puedan rehacer sus vidas, junto a sus familias, en cualquier país que los acoja.


En la foto aparece Julia Estrella Aramburo Taboas con camiseta blanca detrás de unas colegas del Frente Femenino Gladys Núñez, del Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC).

Sobre Nieve en La Habana



Este libro escrito por Carlos Eire puede ser adquirido en calidad de préstamo en la biblioteca del Centro de Información de la Oficina de Intereses de los Estados Unidos de América en La Habana.

No es más que la autobiografía desde la óptica de “un niño rubio de Miramar” que vivió en el seno de una familia acomodada, y cómo él junto a su hermano fueron enviados a los Estados Unidos, solos y desvalidos como parte de la Operación Peter Pan.

Nunca más pudo ver a su querido padre que quedó, como tantos otros al cuidado de los bienes familiares, esperanzado en que terminaría la pesadilla que desmembró a su familia.

En su obra, Eire describe juegos y travesuras propias de los niños, sus miedos e inquietudes difíciles de aclarar en el marco de un recio hogar católico. Es interesante leer sobre las escuelas donde estudió, las tradiciones hogareñas y todo lo que desapareció de forma abrupta e inesperada.


Los lectores entonces, se solidarizan con todo su sufrir en los primeros años de su arribo a los Estados Unidos, contenta saber que, en parte de su calvario pudo estar al lado de su madre, figura que realza con un cariño especial, como todo buen cubano, a pesar de que reconoce haber olvidado casi su lengua materna pues, al pasar tantas décadas ya es normal que se desenvuelva en su segunda patria, como un nativo.

Es éste un libro que fascina al lector desde el primer momento porque tal parece que el niño Carlitos conversa en voz muy baja, como confesando todas sus vivencias, con mucho cuidado de no ser escuchado por los mayores de casa.

Nieve en La Habana es una autobiografía que se agradece por sus amplias descripciones de la patria añorada. El cielo, el mar, las palmas y hasta las lagartijas asoman a la vista con los colores brillantes propios de la cálida niñez, la cual terminó de manera abrupta debido al cambio político que conllevó a la separación familiar, a la prisión por cuestiones políticas, y a la muerte, por tratar de huir en embarcaciones que en ocasiones, no llegan a su destino.

Luis XVI y María Antonieta -como llama Eire a sus padres- él mismo y su hermano Tony se convierten para siempre, en el familiar, el vecino, o el amigo que nunca más volvimos a ver: El mar azul turquesa brilla como un espejo, que encandila la vista de quienes lo aman y esperan ver si, con los cambios climáticos, cae nieve en La Habana.

El Primero de Mayo en Cuba.

“Este Primero de Mayo constituirá una reafirmación de la voluntad de la mayoría de los cubanos de defender nuestra obra hasta las últimas consecuencias”- dijo el trabajador Rafael Melgares al periódico Granma.

Otros, como Salvador Valdés Mesa, secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) declaró al noticiero televisivo entre otros aspectos que “Será un momento más para reafirmar el carácter socialista de la revolución… nuestra gratitud a las miles de organizaciones sindicales, a los movimientos de solidaridad, a personalidades, y a todos aquellos que apoyan a la revolución…”

Similares opiniones han sido divulgadas por los medios de comunicación, a escasas horas del desfile por el Día Internacional de los Trabajadores. La doble moral está presente en buena parte de los entrevistados, sin embargo, algo diferente sucede, cuando los cubanos están en lugares donde no se sienten presionados.

Las calles habaneras brillan por el reflejo del sol, acompañado de los vientos del sur que acaloran más el ambiente. No todos prefieren un jugo o un refresco bien frío. La mayoría opta por una tacita de café humeante y, entre sorbo y sorbo fluyen los comentarios.

“No tengo más remedio que ir al desfile porque sino pierdo mi trabajo y soy quien mantiene mi casa” – señala una trabajadora del turismo (uno de los sectores más codiciados), mientras espera a que le sirvan una taza de café en el portal que sirve de cafetería a un cuentapropista.

A su respuesta aparece otra como retándola: “A mí no me cogen para esa, yo sí que no voy a ningún desfile, no tengo nada que perder porque trabajo en mi casa”- la cual fue pronunciada por un maestro de albañilería.

“Tengo domingo y lunes para hacerlo todo en mi casa. Mis hijos desfilan con su escuela, y mi marido con su trabajo. Cuando lleguen ya tengo adelantado el almuerzo- destacó una maestra , quien saboreó también el café recién colado.

Mientras tomaban sorbos de un café regular pero bien caliente, estos vecinos y transeúntes del municipio Plaza comentaban sus ideas acerca del desfile y sus contratiempos.

Todos los cubanos están obligados a participar en el mismo, sin distinción de edades o impedimentos. Desde finales de los noventa y con el nuevo Milenio se observa como muchas personas se quedan en sus vecindarios en espera de que concluya la parada.

Dentro del hogar se entretienen con música o imágenes grabadas y son muy pocos los que encienden el televisor o el radio para estar al tanto del evento. Esta conmemoración no tiene en Cuba, un carácter sindical, sino es la forma de encubrir fines políticos para obligar a los trabajadores y al pueblo en general, a que asistan al desfile que se efectuará en cada plaza o parque del país.

Este año, con la reducción de plantillas en los centros laborales, los trabajadores son chantajeados por sus jefes administrativos y dirigentes sindicales que han utilizado el llenado de listas, donde las personas están obligadas a dar sus firmas, como constancia y compromiso, de que participarán en los desfiles y marchas. De no acudir pueden perder desde una buena evaluación, la carrera que aspiran estudiar, o el puesto de trabajo.

La situación económica del país afecta a la población que ve muy restringido su nivel de vida. Estas y otras desavenencias dan lugar a demostraciones de desacuerdo que nunca antes se habían visto o escuchado en plena calle.

Si bien éstas van aparejadas a las frases de quienes adulan, con sus opiniones, a los gobernantes, estas últimas son rechazadas por quienes al escucharlas, guardan silencio, o las rebaten.

“La moral aquí no es doble, ya es triple. La gente se queja en su casa o con las amistades pero no falta al desfile, allí van a estar, agitando la bandera cubana y otras consignas mientras saludan a las cámara”- resume una mujer que espera el ómnibus a unos pasos de la cafetería.

Reunión del Consejo.



El Comité ejecutivo ampliado, los delegados provinciales y activistas del Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC) se reunieron en la mañana del viernes 22 de abril.

En este activo nacional, se dio lectura al informe central, y al de las diferentes provincias, haciéndose además la reestructuración de los cargos; en el que se aprobó por voto secreto y por unanimidad a la Dra. Maybell Padilla Pérez como secretaria general del CUTC y a Pedro Pablo Álvarez Ramos, quien fue el creador de este sindicato, y radica en estos momentos en el exterior, como a su representante. Se tomaron varios acuerdos, los cuales se darán a conocer, en un informe más detallado.

Estos temas provocaron la activa participación de los presentes. Se destacaron por sus intervenciones, el Dr. Francisco Leblanc Amate, Martha Bonachea, quien dirige el Frente Femenino del CUTC, y la delegada del Consejo en la provincia de Sancti Spíritus, Ana Margarita Perdigón. La Dra. Maybell Padilla Pérez hizo las conclusiones del encuentro.

Edificio sin higiene.



La primera calle paralela al Malecón habanero, una vez que éste pasa la zona del Parque Maceo, y hasta el Paseo del Prado es la Calle San Lázaro. Este tramo es remozado desde hace un par de años, por brigadas de constructores y especialistas de la oficina del historiador de la ciudad.

En las primeras décadas del Siglo XX este tramo era uno de los más modernos y elegantes de la capital. Edificios de unos 10 pisos, altos para aquellos tiempos, poseían entradas por ambas calles. Sus altos alquileres los hacían inalcanzables para quienes tenían que conformarse con vivir en sitios más humildes.

Con el fin de la República, el gobierno permitió que las personas ocuparan estos inmuebles pero nunca fueron remozados en 5 décadas. Ahora la Oficina del Historiador de la Ciudad se ocupa de remozar la Avenida Malecón y algunas residencias de San Lázaro.

Este trabajo se realiza de manera lenta y desde hace unos años, sin embargo se percibe que las brigadas de constructores, carpinteros, albañiles y plomeros están al fin en los edificios donde habitan familias de pocos recursos que no pueden acometer estos arreglos por sus medios.

Elba Carrazana vive en uno de ellos. Ubicado en la calle Malecón entre Perseverancia y Campanario. Construido con entradas por las avenidas Malecón y san Lázaro, en estos momentos está delimitado su acceso por una calle u otra, según donde vivan los grupos familiares.

La entrada a su vivienda es frente al mar. Un espacio donde existía un ascensor de principios del pasado siglo, aparece cerca de la puerta y de una escalera que lleva a sus residentes hasta el piso noveno.

Carrazana explica que como está roto el ascensor y no hay persona que cuide esta área , el sótano se mantiene lleno de basuras y agua estancada desde hace más de dos años, debido a que algunos negligentes tiran desperdicios que se van amontonando, provocando una visible falta de higiene.

Muchos vecinos están preocupados porque se quejan de las picadas de los mosquitos, y han ido al policlínico cercano para pedir orientación y solución a esta situación que puede afectar la salud de todos.

Personal del Ministerio de Salud Pública (MINSAP) de esta entidad le han planteado a los afectados que no se puede fumigar el sótano porque esos mosquitos no son Aedes Aegyptis y la fumigación hay que dejarla para los focos que aún persisten por los alrededores.

“Tenemos que sufrir a los mosquitos, a las ratas y a las cucarachas a cualquier hora. En cualquier momento nos enfermamos todos por la contaminación”-afirma Carrazana mientras muestra cómo llegar al sótano, lleno de fetidez y humedad.