viernes, 13 de agosto de 2010

Promociones dependientes.

La ventanilla del bar cafetería San Juan en la Calle Infanta, municipio capitalino de Centro Habana, muestra una decena de ofertas de rones y cigarrillos, todos en moneda nacional.


No se venden caramelos, jugos ni galletas. Tal parece que lo único sano que existe es el cigarro y el ron. Otros puntos de venta cercanos venden similares mercancías, son tan caras como los vegetales y las frutas, pero hacen dependencia en el ser humano que prefiere abstenerse de comer, que dejar de fumar o beber alcohol.


En días pasados se celebró en Cuba el evento internacional Estomatología 2010, que sesionó durante cinco días en el Palacio de las Convenciones. Especialistas del ramo destacaron la importancia de prevenir el cáncer bucal, el cual puede desarrollarse, entre otros aspectos, por hábitos como el de fumar y el alcoholismo.


Quedó aclarado que después de un examen en el que se detecten manchas rojas o blancas, así como ulceraciones se debe acudir de inmediato al estomatólogo. Lo que no se aclara es lo angustioso que resulta ser atendido en una clínica estomatológica, aún si el caso es de urgencia, debido al burocratismo, al mal trato y al oportunismo de quienes se han acostumbrado a recibir dádivas por sus servicios.


Tal parece que como el cigarro y el ron aparecen por doquier, acompañan hasta a los adolescentes que se agrupan cada sábado en la tarde por los alrededores de las principales discotecas ubicadas en la céntrica zona de La Rampa-Calle 23 desde L hasta Malecón.


A pesar de que está prohibido vender estos productos a los jóvenes menores de edad, ellos se las arreglan para obtenerlos, deseosos de mostrarse exhalando humo a la vez que hablan de sus temas preferidos. Una vez que están dentro de estos locales beben ron o cerveza si lo único importante es que tengan el dinero para pagarlas.


En la noche, las chicas vestidas con ropa de marca aparecen por la avenida 23 con largos cigarrillos que recuerdan a las boquillas de antaño, acompañadas por hombres vestidos al último grito de la moda, que van con canecas (pequeñas botellas) de ron o latas de cerveza en una de sus manos.


Nadie hace un brindis con un té, un jugo o una limonada. Los limones con jugo cuestan más de dos pesos y no aparecen en cualquier agromercado, las frutas están a partir de tres pesos la libra, las más baratas; por lo que los más desesperados prefieren no perder el tiempo con elaboraciones, si es más fácil comprar lo que está listo para ser degustado.


La calidad de lo que se fuma o bebe es cambiante. Si están los antes descritos, hay otros que recogen cigarros del suelo y beben ron de la peor calidad, se ven en grupos, diseminados por los parques y las escasas paradas de ómnibus techadas, como en el tramo de Infanta que va desde 27 hasta San Lázaro.


Por allí se les ve en grupos alrededor de una botella, y pasándose un cigarrillo. Son hombres sin casa que lucen sucios, mal vestidos y de lejos, en la oscuridad, parecen bultos indescriptibles.


Unos evaden sus penas a golpe de cigarrillos y buches de ron, otros se embriagan con sus más reconocidas marcas, mientras que poco se hace por mejorar las costumbres del cubano medio, es como si se sintiera satisfacción en promover malos hábitos, causantes de efectos tan negativos en la sociedad como son la muerte y diversas enfermedades.

martes, 29 de junio de 2010

Cuidado lastimoso

En Cuba las personas sienten lástima por las mascotas, en especial el perro, considerado por muchos como “el mejor amigo del hombre”. Esa es una de las causas de que exista una solidaridad hacia los que son abandonados por sus dueños.

En los edificios con amplios garajes suelen verse a estos perritos que miran con cara de lástima, como reconociéndose a sí mismos como una carga, suplicando no ser echados del techo que le procura además, un poco de alimento.

Cuando las personas saben de quienes aman a los animales, acostumbran a ponerles en las puertas, portales o patios, pequeños cachorros de canes, con la tranquilidad de que serán bien cuidados, pero los tiempos han cambiado y hay quienes no pueden asumir el cuidado de estos desdichados.

A modo general, se ven pocos perros deambulando por las calles. Las personas reaccionan frenéticas y hasta se deprimen cuando ven a quienes osan lastimarlos, azuzándolos con palos o a patadas. Si aparece en escena un religioso que los venera, la violencia sale muy mal parada.

Entonces es deprimente que sucedan recogidas de la entidad estatal, Zoonosis tan espeluznantes como la ocurrida en el Parque Martí en Placetas, Villa Clara, cuando sus operarios tomaron a los animales por las patas, les dieron vueltas en el aire, y los lanzaron contra el piso del carro, como relataron testigos presenciales.

Muchos les gritaron a los trabajadores de Zoonosis para que interrumpieran el maltrato, otros nerviosos, se cubrieron el rostro para no ver suceso tan inconcebible, o simplemente comenzaron a llorar.

A estos trabajadores poco les importó la reacción de los asiduos visitantes del tranquilo parque villaclareño; para ellos lo importante era cazar la mayor cantidad de animales, para usarlos en investigaciones o matarlos.

Una labor caracterizada por tener trabajadores amantes de los animales, se ha convertido en un modo de mostrar toda la impotencia y la maldad reprimidas. No será los únicos en el país, aunque los miembros de las organizaciones al tanto de animales y mascotas debieran puntualizar sobre el trato amoroso que todos merecen, con vistas a que hechos como éste no se conviertan en una costumbre.

martes, 18 de mayo de 2010

Una sonrisa tierna


Los grupos de activistas independientes que asisten a los centros de información en la Sección de Intereses de los Estados Unidos (SINA) en Calzada y L se reúnen un rato antes por los alrededores y ocupan su tiempo en hablar sobre temas de actualidad. Por ese motivo, casi todos se referían el martes 11 de mayo, a la periodista Dania Virgen García quien se encontraba también en un área cercana.

Unos la conocían, otros no, y llovían las descripciones. Las fotos de Dania Virgen que aparecieron en los diarios extranjeros mostraban a una mujer seria y madura, más bien alta. Pero en persona no es así. Cuando todos la reconocieron no podían creer que aquella frágil muchacha de sonrisa y maneras tiernas, tuviera 41 años y hubiera sido sentenciada por “abuso de autoridad materna”.

La solidaridad para con Virgen no se hizo esperar, pues es frecuente que los activistas de la sociedad civil cubana, ante situaciones similares, no tengan el derecho a tener consigo a un abogado que los defienda ante el tribunal, además de ser violados todos sus derechos ciudadanos.

Volver sobre lo que ya todos conocen haría aburrido este comentario. Por eso, me refiero a la alegría de sus colegas que coincidieron con ella en el primer turno de Internet de ese día. Casi todos conversaron con la también bloguera y periodista independiente quien respondía con la dulzura que la caracteriza, a pesar de que su mirada permaneciera tensa, ante el recuerdo de la pesadilla que no ha concluido, desde que fue detenida en febrero

“Llegué a la casa el viernes 7 de mayo a las 9 y 30 de la noche, estuve 15 días en Manto Negro, Prisión de Mayor Rigor, en el Destacamento 12, Galera 2, de ellos 4 días en el calabozo”-dice rápido y me coge la mano.

En eso nos llaman, de forma individual, para pasar al área de entrada. Mientras se esperan unos minutos, Virgen no deja de saludar, abrazar y besar a quienes le dicen frases de elogio, o le confiesan las protestas realizadas debido al trato injusto que ha recibido en estos meses.

Fue una mañana intensa en emociones para la Dama de Apoyo que tecleaba sin parar , a la vez que su rostro afable no se perturbaba, si tenía que dejar su labor para atender a quien se le acercara, por lo que todo lo positivo que existe en ella, hacía resaltar lo difamante de la acusación que enfrenta.

No pudieron ultrajarla como desearon. El efecto fue todo lo contrario .Dania Virgen García es un ejemplo de mujer humilde, sensible, sincera y perseverante. En la prisión, muchas reclusas le contaron sus historias, y al despedirse, le gritaban que ella era su esperanza, por lo que se ha convertido en todo un testimonio de amor y paz.

martes, 20 de abril de 2010

A qué grupo pertenecemos


Aún se comenta en toda la capital sobre las marchas pacíficas que Las Damas de Blanco realizaron por diferentes localidades de la ciudad. Personas que no pertenecen a las ilegales organizaciones que conforman la sociedad civil, emiten su voto de respeto hacia quienes, como ellas, exigen el cumplimiento de los derechos humanos, contemplados en la Declaración Universal de diciembre de 1948.

Este hecho sin precedentes que tuvo amplia repercusión en todo el mundo y hasta se reportó por la prensa oficial en sus principales periódicos, revistas y noticieros estuvo muy cercano en fecha a La Semana Santa. El Domingo de Ramos, en la lectura del Evangelio todas las Iglesias Católicas rememoraron instantes de La Pasión de Jesús y en algunas, los mensajes de los sacerdotes llevaron el histórico acontecimiento y su repercusión, a la actualidad.

“A qué grupo pertenecemos” – preguntaba a los feligreses un cura y organizaba a las personas en diferentes bandos: el de Herodes, el de Poncio Pilatos, el del pueblo que primero aclamaba a Jesús y después pedía su muerte, el de los fieles seguidores, y así cada persona imaginaba en silencio a favor de quien estaría, según sus ideales y principios.

Así me dio por recordar, la cara de susto y los ojos llorosos de una señora que había ido a comprar unas entradas al teatro Auditórium Amadeo Roldán y vio como un grupo de personas pacíficas eran empujadas y maniatadas por una turba el pasado 10 de diciembre, no me quedó más que pensar que esos que se imponían a la fuerza, no eran de los fieles seguidores del Señor.

O cuando recuerdo el testimonio de la Dama de Blanco Irene Viera Filloy, esposa de Julio César Gálvez quien me describió las frases vulgares que le gritaban a la madre de Zapata en alusión a la descomposición de los restos de su querido hijo, a qué bando pertenecen esas personas tan inhumanas, peor aún en cual colocar a los que estaban cerca y no dijeron nada.

Los ejemplos son muchos, las valoraciones infinitas pero sería muy sano saber qué hacemos con nuestras vidas, preguntarnos cómo andan nuestros principios, qué hacemos a favor del respeto, la compasión, la solidaridad para que la misma mano que extendemos para expresar paz y amor, no se convierta en un arma empleada para agredir o amenazar, como única vía para imponer ideas.






viernes, 19 de marzo de 2010

Con el beneplácito de muchos


Ya son dos los días en que el Noticiero Nacional de Televisión, en su emisión nocturna, dedica varios minutos de su espacio a Las Damas de Blanco.

En el séptimo aniversario del injusto encarcelamiento de sus esposos, padres o hijos, estas valientes mujeres realizan sus marchas, caracterizadas como siempre, por el respeto y la sensatez.

Cae mal que este ilegal grupo, al que pertenecen féminas de todo el país, tenga el apoyo de la prensa extranjera acreditada, así como de quienes ejercen la diplomacia en distintas embajadas que mantienen relaciones con Cuba.

Mientras ellas caminan por cualquier calle capitalina, un grupo de personas las acosa propinándole frases vulgares, y hasta hay quienes se proyectan con actitudes desafiantes contra ellas, quizás para atemorizarlas, o bien para hacer notar su “fervor revolucionario”.

El espectáculo armado por estas personas es deprimente, y sus opiniones dejan que desear. Un señor se cuestionaba ante las cámaras de la televisión, de dónde sacaban el dinero, si ellas no trabajan, y repetía esta palabra una y otra vez.

La forma en que hacía su planteamiento denotaba sobre todo envidia, por qué a nadie le tiene que interesar, de donde sacan el dinero estás señoras que no hostigan a nadie y que se han ganado el cariño y la deferencia de buena parte del pueblo cubano, y de quienes están a favor de un cambio dentro y fuera de la Isla..

La gran mayoría de los cubanos que pertenecen a grupos considerados ilegales por el gobierno, no pueden optar por plazas de trabajo decorosas, y a veces de ningún tipo; por eso ocurren estas ayudas desde el exterior, a quienes han sido clasificados como delincuentes, por exponer sus criterios y exigir sus derechos.

Otra señora en el reportaje del miércoles, más que hablar, gritaba en muy mala forma ya que no entendía qué hacían Las Damas por las calles, que en su opinión “Son de Fidel”. La casa de Laura Pollán ubicada en el humilde barrio de Cayo Hueso, en el municipio Centro habana está rodeada de edificios, solares (casas de vecindad) y en menor número casas que en su mayoría presentan un estado constructivo deplorable.

La céntrica zona cuenta además con muchas escuelas, centros para la salud, bancos, y otras muchas entidades, por lo que el pueblo opina sobre ellas y no en todo momento de forma negativa.

Un grupo de adolescentes de la secundaria Humboldt 7, que está a unas cuadras de la casa de Laura hacían la fila en la panadería, después del horario de clases, para comprar dulces que amortiguaran el hambre que pasan cada día en su centro de estudios.

Entre todos, y con el valor que da la ingenuidad de sus pocos años, criticaban lo dicho por la mujer que gritó que las calles de Cuba pertenecen a Fidel Castro. Un varón cuestionaba la frase y dijo:”Yo pensaba que las calles eran del pueblo”.

Los adultos presentes se miraron de manera cómplice y algunos sonrieron ante las lógicas palabras de quien aún tiene toda una vida por delante. Un anciano, jaba en mano, expresó su admiración por Las Damas y dijo una frase soez que resumía la valentía de estas mujeres que no se han dejado amilanar en siete años.

Otros utilizaron frases de halago y expresaron poder saber sus itinerarios para unírseles en la marcha, o al menos hacerlo lo más cerca posible al grupo femenil. “Ellas no se meten con nadie, conmigo que no cuenten para abuchearlas”- manifestó una joven que movía intranquila el coche de su bebé.

Unidas, no han dejado de celebrar sus tertulias, ni han pospuesto sus marchas, ni han faltado a la misa dominical de la iglesia de Santa Rita de Cassia, en Miramar, municipio Playa. La constancia ha sido, por tanto, su mayor baluarte, junto a su ecuanimidad y vehemencia, con sus trajes blancos y sus gladiolos se han convertido en todo un símbolo de paz, amor y cambios.





En este Séptimo Aniversario


El tiempo corre de manera desenfrenada, ya estamos en la semana en que se conmemora un aniversario más de los sucesos conocidos como La Primavera Negra de Cuba, los cuales comenzaron aquel inolvidable 18 de marzo del 2003.

Queda en mi corazón la tristeza de recordar aquellos días vertiginosos de registros, detenciones, juicios sumarios y el encarcelamiento de tantos colegas por los que sentía tan sincero afecto.

Era más aprendiz que ahora, de la profesión de periodista independiente, porque apenas la había comenzado el 20 de mayo del 2000. Los comentarios se oían en todas partes. El programa de La Mesa Redonda se encargó de dar detalles sobre todos los detenidos.

Así fueron denigrados y enviados a centros penitenciarios muy lejanos de sus hogares, condenando a su vez a sus más cercanos familiares. Era difícil hacer llegar cartas, mucho menos pensar en visitarlos.

La única vía era indagar con sus esposas, madres, hermanas o hijas que se consolidaban en el grupo de Las Damas de Blanco. Todos mantenían su espíritu fuerte, pero comenzaron una nueva vida en las condiciones más humillantes que pueda resistir el ser humano.

Cuando se cumplió el primer aniversario me vino a la mente todo los sucedido, y así ha sido hasta entonces, cada vez que el almanaque arriba al tercer mes del año. Recuerdo que apenas unos meses antes, no fui capaz de imaginar que algo tan cruel sucedería.

Como miembro de la agencia Habanapress, dirigida en aquel entonces por Jorge Olivera y perteneciente al Proyecto Nueva Prensa Cubana, acudíamos casi a diario a la casa de Estrella García, en la calle Cuchillo 19 donde se reunían además, los periodistas de la agencia Cubapress con Raúl Rivero al frente de la misma.

En lo que esperábamos a que nos llamaran de Nueva Prensa, o los periodistas de Radio Martí, entraban llamadas para informar donde ocurrirían las distintas actividades que celebraban grupos de la oposición, y bibliotecarios independientes ,a las que asistíamos, así como hechos cuyas fuentes deseaban fueran divulgados lo antes posible.

Eran mañanas no sólo de trabajo sino de estudio, cuando escuchábamos las sabias palabras de Raúl Rivero quien, con gran paciencia revisaba nuestros trabajos, y hacía sugerencias con la modestia que siempre lo caracterizó.

Mencionar a todos los que asistíamos allí sería tedioso porque además acudían muchos otros reporteros y opositores en un constante ir y venir. No puedo dejar de recordar a Omar Saludes y sus fotos testimoniales, ni a Edel García o a Jadir y a su hermano, muy jóvenes pero con muchos deseos de trabajar.
O a Miguelito Galván, Pedro Arguelles, Hugo Araña, Richard Roselló, Luis Cino, Fabio Prieto LLorente, Adolfo Fernández Saínz o a Ricardo González quienes eran sólo parte de un numeroso grupo que entraba y salía sin cesar..

Tuvimos encuentros con periodistas extranjeros quienes nos impartieron talleres sobre nuestra dinámica labor, que se desarrollaron también en la casa de Ricardo González donde radicaba la Márquez Sterling y recibimos clases de Rivero además de experiencias positivas por parte de colegas visitantes.

Recuerdo también mis vínculos con el Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos, (CUTC) de Pedro Pablo Álvarez, cuyas oficinas radicaban en casa de su hermana Bebita, ya fallecida en la avenida de Malecón. Allí compartí con su sobrina Elbita quien hacía todo el trabajo de oficina, la Dra. Maybell Padilla que llevaba el Frente Femenino y junto al Dr. Francisco Leblanc atendían, como abogados, todo lo relacionado con la aplicación de las leyes, y el papel del sindicato para con los trabajadores.

Allí trabajaba también Carmelo Díaz quien me visitó ese 18 de marzo en horas de la tarde para llevarme unos medicamentos que necesitaba por un mal funcionamiento renal. La Mesa Redonda informaba de un taller de periodismo en el que habían participado varios disidentes. Por delicadeza ante mi malestar, Carmelo se fue, yo quedé preocupada, ya sabíamos de registros y arrestos.

Se acababa de marchar cuando me entró la llamada telefónica de Nancy Alfaya, esposa de Olivera para decirme que habían registrado la casa de él , y la de ella y su tía Milagros, la cual nunca pudo recuperarse de ese trágico instante.

Mientras Olivera estuvo encarcelado en Guantánamo, fueron muchas las veces que Nancy tuvo que estar acompañando a su tía ingresada en hospitales, por varias ocasiones, debido a su estado de gravedad. Yo la ayudaba con los correos que había que enviar al extranjero, y reportando todas las incidencias de su esposo, o dando a conocer poemas y crónicas que escribió en cautiverio, a través del programa de Rolando Cartaya por Radio Martí.

También me acuerdo como por esos días, cuando me tocó mi turno de Internet en la Sección de Intereses de los EE UU, (SINA), compartí con Saludes, y su grato sentido del humor, mientras en un grupo que no se cansaba de hablar y reír, subimos por la calle L para no vernos más.

Del 2003 al 2010 son varios los que se han marchado del país o han fallecido; aunque puedo charlar con los que se acogieron a la extrapenal por motivos de salud y asisten al Internet en el mismo horario al que acudo cada semana, o verlos en alguna actividad a la que hayamos sido invitados.

Es grato admitir que a partir de esa oleada represiva surgieron muchos otros periodistas, mujeres y hombres jóvenes o no tan jóvenes que continúan una labor tan importante como la de reportar el acontecer cubano que no da a conocer la prensa oficial. Los cursos de periodismo se renuevan y con ellos sus integrantes: el periodismo independiente ha crecido.

Aun quedan muchos en las cárceles, y se les han sumado otros como Darsi Ferrer o Santiago Dubuchet para llegar a una cifra notable, que pone en tela de juicio que la libertad de expresión sea respetada, junto a los derechos a los que aspiran los cubanos residentes en la Isla.

Un sincero abrazo para todos los colegas que cumplen injusta condena por siete años consecutivos. Mi más cordial afecto para quienes como Julio César Gálvez llenan la línea telefónica con todo su optimismo, y nos ponen al tanto de todo cuanto acontece a él o a quines por la misma causa están en la prisión Combinado del Este. Los miembros del grupo de los 75 están diseminados por toda la nación, pero no pierden la fe en que se de el milagro de un cambio que favorezca la esperada liberación.












Frío a lo habanero


Este año puso a temblar a muchos y los calurosos usaron prendas de vestir invernales, como hacía tiempo no se veía en la capital.

Con la llegada del mes de marzo, algunos opinan que el frío tiende a desaparecer, aunque aún persisten las madrugadas con temperaturas por debajo de los 15 grados Celsius. Con el transcurso del día comienza el calor en las áreas donde da el sol

Los exagerados no pueden quitarse las sudaderas y tienen que aguantar el calor hasta llegar a casa. Es el momento de llegarse a Coppelia para tomarse un helado, del sabor que haya.

Por el jardín de la calle K está el quiosco de venta de una bola de helado en su barquillo a un peso moneda nacional. Un cartel borroso explica los horarios de venta y la cuota normada de 10 bolas de helado por persona, pero para satisfacción del público, no es así.

Este fin de semana se anunció la entrada de un frente frío que, en la mañana sabatina traería lluvias, las que ocurrieron durante la noche del viernes y propiciaron los paseos de niños y jóvenes en grupos, así como de parejas, y familias por toda la zona cercana a la heladería más grande del país

Para el quiosco de K había unas 30 personas, casi todas con potes de todos los tamaños, los cuales fueron llenados por la hábil mano .del dependiente, rápida para bolear lo que es en realidad, la mitad de una bola.

A la una de la tarde cerró media hora como está establecido para su almuerzo. Un grupo de personas se fueron, y los que se quedaron se dieron gusto recordando las bolas que se despachaban hace décadas, la variedad de sabores, la óptima calidad del helado.

Todos al unísono, se preguntaban por qué, con tanta demanda, el lugar quedaba cerrado por 30 minutos, cuestión que podía ser solucionada con tener a dos dependientes en dicha área.

Por lo demás todos esperaban al vendedor entre quejas y anécdotas. Los niños jugaban entre sí, y un pequeño se mantuvo parado frente a la venduta como todo un guardián. Al abrirse de nuevo el toldo del área de venta, el joven le regaló un helado, y todos rieron por la ocurrencia y la alegría de quien apenas sabía balbucear alguna que otra frase.

Estos 30 minutos sirvieron también para que todo el que pudo se quitara la chaqueta, el blazer o el suéter, mientras que la mayoría enseñaba las pantorrillas a través de bermudas o pescadores, combinados con camisetas bien escotadas.

Este frío a lo habanero junto con el horario de verano es parte de la panorámica maravillosa de esta isla tropical, que dentro de tantas tragedias y penurias brinda un clima soportable y veraniego, en momentos en que las nevadas y otras catástrofes azotan a buena parte de las naciones de todo el planeta.