
Gran divulgación ha tenido en los últimos días, las medidas preventivas para evitar la Leptospirosis, transmitida al ser humano a través de la orina de animales infectados.
Aunque no se informan estadísticas para conocer el porciento o la cantidad de personas que la han contraído y si algunos han fallecido; se ha informado sobre la campaña de vacunación, aún vigente, y como las personas con mayor riesgo, deben ser vacunados.
Entre otras, se encuentran los que realizan labores relacionadas con la agricultura, la plomería, la albañilería, y los que residen o trabajan en áreas inundadas por lluvias, o penetraciones del mar, pero no es menos cierto que el peligro existe para quienes consumen frutas y vegetales crudos, o beben líquidos enlatados sin lavar debidamente manos, alimentos y envases.
La falta de higiene en la capital es un hecho evidente. Los establecimientos que venden productos agropecuarios los ofertan sucios, llenos de fango o tierra, y apenas hay lugares donde las personas puedan lavarse las manos con agua y jabón.
También aumentan por estos días, las áreas donde se realizan tareas de remozamiento, cuyos escombros permanecen a la intemperie durante días; sin olvidar que otra situación que puede aumentar la posible transmisión de esta infección bacteriana, es la de los depósitos de basura que nunca son fregados, y que se convierten en criaderos de roedores
Aunque no se informan estadísticas para conocer el porciento o la cantidad de personas que la han contraído y si algunos han fallecido; se ha informado sobre la campaña de vacunación, aún vigente, y como las personas con mayor riesgo, deben ser vacunados.
Entre otras, se encuentran los que realizan labores relacionadas con la agricultura, la plomería, la albañilería, y los que residen o trabajan en áreas inundadas por lluvias, o penetraciones del mar, pero no es menos cierto que el peligro existe para quienes consumen frutas y vegetales crudos, o beben líquidos enlatados sin lavar debidamente manos, alimentos y envases.
La falta de higiene en la capital es un hecho evidente. Los establecimientos que venden productos agropecuarios los ofertan sucios, llenos de fango o tierra, y apenas hay lugares donde las personas puedan lavarse las manos con agua y jabón.
También aumentan por estos días, las áreas donde se realizan tareas de remozamiento, cuyos escombros permanecen a la intemperie durante días; sin olvidar que otra situación que puede aumentar la posible transmisión de esta infección bacteriana, es la de los depósitos de basura que nunca son fregados, y que se convierten en criaderos de roedores
Querida Diana,
ResponderEliminarAcabo de descubrir tu blog.
Creo que merece más atención de la que tiene.
Te autodefines como periodista independiente. Justamente esa independencia donde una persona es ante todo ella misma, sin ningún adjetivo, como algo singular e irrepetible, es lo que hace falta en Cuba. Así se podrá ayudar a mitigar esa polaridad de la sociedad cubana que tanto daño hace a la convivencia.
Quiero animarte a que sigas con tu blog contándonos las cosas que ves en Cuba.
Un abrazo
Gabriel