viernes, 19 de marzo de 2010

La Educación en Cuba.


La educación en Cuba ha tenido más penas que glorias, a pesar de que la política gubernamental ha estado dirigida a divulgar grandes logros que en la realidad han sido todo lo contrario.

Las condiciones constructivas de las escuelas, la garantía de la alimentación tanto para los estudiantes como para los educadores, las estimulaciones salariales y de todo tipo para quienes se desempeñan en una profesión tan abnegada no han sido suficientes, y se han deteriorado con el decursar del tiempo.

Estos y otros aspectos han traído como consecuencia un continuo éxodo de personal calificado en la esfera pedagógica y el gobierno a través de sus dirigentes y especialistas del Ministerio de Educación (MINED) fueron creando grupos juveniles que cubrieron las plazas vacantes a la vez que estudiaban.

Como ejemplo están los Maestros Makarenkos, los graduados de los distintos Destacamentos Pedagógicos Manuel Ascunce Domenech, ahora los conocidos como emergentes. Estos últimos eran en su mayoría jóvenes desvinculados de la enseñanza a os que prepararon sin tener la debida madurez y profesionalidad, por lo que muchos de ellos han dejado una huella negativa en sus alumnos.

Por más que este tema ha sido tratado en los distintos congresos del sector educacional, los dirigentes del MINED se encaprichan en tomar medidas que deterioran las condiciones laborales de sus trabajadores que siguen marchándose hacia otros sectores mejores remunerados y menos conflictivos, hasta el punto en que una gran cantidad de jubilados han regresado a las aulas.

Cuando se usa el término “Conflictivo” me refiero a la máxima responsabilidad que conlleva el trabajo de ser maestro o profesor. No solo es conocer la materia o materias a impartir, sino educar con el ejemplo, y formar o reforzar hábitos y principios, por lo que el educador tiene una responsabilidad y un compromiso ante la patria, la sociedad y la familia de cada uno de sus educandos.

Por lo que esta difícil tarea debe ser remunerada y estimulada debidamente para lograr la estabilidad laboral y por ende, la excelencia en la profesionalidad de sus trabajadores. En estos momentos en que se trata de reubicar a los estudiantes de preuniversitarios en el campo -aunque en algunas provincias los hay también del nivel de secundaria básica- en escuelas urbanas, esta tarea de primer orden está muy retrasada.

Estos alumnos becados lejos del calor del hogar y del cuidado directo de sus padres y otros familiares corren el peligro de verse al amparo de los profesores que no tienen porque ser honestos y decentes en todo momento, además de verse en situaciones indeseables por miedo, o por imitar a los indisciplinados del centro de estudios.

La familia tiene que dedicar un día a la semana a visitarlos en las escuelas para llevarles comida principalmente, y en ocasiones otros avituallamientos que no son ofertados por la escuela o que les son robados por otros de sus compañeros de estudio y de albergue.

Los que están en la ciudad no están exentos de problemas. Un grupo de padres siempre da la cara para que el aula de su hijo o hija esté pintada, o la maestra recaude un asuma de dinero para cualquier necesidad que no resuelve el ministerio que atiende este sector.

En la primaria por ejemplo, los padres deben dar una cantidad de dinero para comprar los ventiladores que acompañarán a los pequeños en las aulas donde curse los subsiguientes grados y este no es el único que pide en el curso, sin contar los regalos que hay que hacerles para que se tomen interés en los estudiantes con problemas académicos.

Otra cuestión es la falta de base material de estudio y útiles escolares. Los niños reciben libros con hojas y carátulas despegadas y los padres se tienen que hacer magos para arreglarlos. Las libretas y lápices hay que comprarlos a precios muy caros tanto en una como en la otra moneda.

Los padres con más de un hijo en edad escolar la pasan muy mal para garantizar todas las necesidades que no puede resolver la escuela como institución pedagógica. Los maestros han ido adquiriendo malos hábitos poco ejemplarizantes como el de desentenderse de la clase ya que el contenido es impartido en teleclases o en videos que ellos mismos escogen.

El colmo ha sido que se han dado casos en que los maestros han puesto videos con materiales ajenos a los contenidos que deben conocer loe educandos; o los dejan solos como si la maestra de la teleclase pudiera interactuar con los alumnos .Otros casos espeluznantes han acontecido en las escuelas, aunque hay que reconocer que estos han sido aislados y no representan, gracias a Dios una mayoría.

En la actualidad se exigen exámenes de ingreso para quienes desean estudiar una carrera en la universidad. Las pruebas de español, Historia, y Matemática tienen un grado de dificultad notable. Existen profesores que imparten clases preparatorias de manera privada mientras la televisión transmite lecciones con el mismo objetivo.

Ahora de nada vale dominar estos contenidos si la ortografía, tan fundamental en el idioma castellano, es regular o mala, en esos casos los exámenes de esos alumnos con baja base en ortografía son rechazados pediendo el derecho a cursar estudios universitarios.

El gobierno se debate en cuanto a mantener la educación gratuita aunque ya no lo es tanto. Con el dinero que hay que gastarse cada vez que a la maestra s le ocurre una idea, el dinero que hay que gastar para confeccionar meriendas diarias, el abono del transporte en caso de que la escuela no quede cerca de la casa del estudiante el gasto para que el alumno pueda repasar de manera privada alguna asignatura en la que tenga problema, más el gasto continuo en zapatos, mochilas, lápices y libretas hacen que muchos padres se cuestionen si la educación es de verdad gratuita.

Queda por analizar un punto en verdad patético y es el relacionado con la educación formal de los educandos. Los buenos principios, la honestidad, la solidaridad, el respeto y la decencia no son fáciles de adquirir de “ahora para luego”, es el momento de crear una asignatura con libro de texto y exámenes que tratara el tema.

Este tema ha quedado en el aire de generación en generación y proporciona los baches que atentan contra los valores que deben adquirir los niños desde la más temprana edad que es cuando están en las guarderías o círculos infantiles unos, o en el preescolar otros.

Es alarmante como a la entrada de un salón de chiquitines la auxiliar que los atiende no vela porque se saluden correctamente, o el varón sea atento con la niña, en la mayoría de estas salas se pone música de Reguetón, y lo que la educadora evalúa es quien baila mejor.

La educación en Cuba ha tenido un nefasto retroceso que no podrá ser solucionado de forma positiva mientras los dirigentes ministeriales obliguen a politizar la educación sin importarles todas las cuestiones a tener en cuenta ya analizadas en este trabajo.




viernes, 5 de marzo de 2010

Un tema tabú


La discriminación racial en Cuba es un aspecto que presenta muchas aristas, que ha conllevado a análisis profundos, por parte de especialistas y pueblo en general. Los gobernantes y sus seguidores enfatizan cómo no se practica el mismo, mientras que una notable mayoría expresa todo lo contrario.

Los ejemplos son innumerables y en todos se aprecia como el mismo yace en la mente del cubano y lo lleva a tomar actitudes que echan por tierra todos los halagos que, sobre el tema hacen quienes han dado lugar a este incremento, sobe todo, con la raza negra.

Si bien personas negras o mestizas que vivieron los años anteriores al triunfo de la Revolución señalan las diversas manifestaciones racistas habituales en aquellos tiempos, reconocen que en estos 50 años de socialismo, quisieron darlo como erradicado, cuando en realidad, el mismo ha ido en aumento.

Una enorme franja invisible separa al negro del blanco, en una nación mestiza como ésta. Mientras el blanco es sinónimo de belleza, inteligencia y prosperidad; el negro o mestizo sólo son comparados con la pobreza, la delincuencia, el deporte o el jolgorio.

En los medios de comunicación como el cine o la televisión es poco frecuente que los protagonistas positivos sean negros o mestizos; para ellos solo hay cabida para interpretar papeles de esclavos, ladrones o rumberos. Ni hablar de mostrar parejas interraciales, o reconocer la belleza de esta raza, gestora junto a la blanca, fundamentalmente, de la cubanidad.

Nunca se ha realizado una serie donde se narre la vida de negros y mulatos talentosos, cuyas obras son reconocidas en otras naciones, sin embargo aquí, es difícil que el ciudadano común conozca quienes fueron José White, Juan Francisco Manzano o Brindis de Salas , y que legado dejaron a la nación.

La actriz joven que interpreta el papel principal de una telenovela nunca es una negra, y si es una mestiza, ésta es bien clara. Lo mismo sucede con el actor. No tienen derecho a formar parejas interraciales, a no ser que sean marginales, o se desempeñen como personajes negativos.

Aquella vieja frase de “Cada oveja con su pareja” parece no querer desaparecer de la mente de algunos cubanos, y quienes tienen que velar por un cambio positivo en cuanto a este tema, poco o nada hacen al respecto.

La terrible situación del inacabable autobloqueo cubano y su imposición solapada del racismo es persistente e involucra a la mentalidad del público, la cual se confabula con la de los productores de series, telenovelas y filmes cuyos mensajes son en parte poco emancipadores.

Esto subsiste a todos los niveles y se aprecia en grupos de niños y niñas, como el de la pequeña de piel negra Naomi, la más inteligente, cuyos amiguitos blancos y mestizos claros la adoran y reconocen su talento, al tiempo que sus progenitores no ven con buena cara esta muestra de sincero halago.


Carla y Alain se conocen desde el círculo infantil. Por casualidades de la vida estudiaron en las mismas escuelas primarias y de secundaria básica por lo que de mutuo acuerdo decidieron cursar los mismos estudios medio-superiores. Carla es una mestiza clara de madre blanca y padre mulato claro. La chica parece blanca, mientras que los padres de Alain son negros.

La diferencia en el color de la piel no ha sido motivo de diferencias para estos dos jóvenes que se aman desde niños. La familia de Carla trata de quitarle de la mente la idea del matrimonio, una vez que concluyan los estudios. Los Padres del joven no ven con buenos ojos esa boda, porque perciben la discriminación a veces solapada, a veces abierta, que esa familia utiliza contra su querido hijo.

Como Montescos y Capuletos envueltos en capas blancas o negras luchan ideales vetustos contra las ideas modernas y sin ataduras de las nuevas generaciones que prefieren vivir sus vidas sin tantas trabas, y mucho menos con el “que dirán” que nada aporta a sus vidas sentimentales.

A muy poco se puede aspirar en este campo, cuando el gobierno cubano está formado por una mayoría de dirigentes de la raza blanca donde resalta algún mestizo o negro como casos excepcionales. Ministros, viceministros, asesores, y empresarios o gerentes son blancos en su mayoría.

Ellos representan el poder y la fuerza que sustenta entre otras ideas, la de la supremacía blanca que tiene la potestad de rebajar al resto de las razas a posiciones cada vez más discriminatorias, enarbolando la parrafada de que quienes intenten irse por encima de sus cánones no son más que un grupo de desagradecidos.




El frío & los sin casa


Las temperaturas continúan su descenso y oscilaran entre los 9 y los 6 grados en horas de la madrugada de este fin de semana. A pesar de que en la capital siempre son algo más altas, sus habitantes sienten frío hasta en horas del mediodía y la tarde en que el sol es bastante fuerte.

Entonces una se pone a pensar en cómo duermen todos esos hombres y mujeres que no tienen casa, los “homeless” capitalinos que desandan las calles mal vestidos, pidiendo algo de dinero para mitigar el hambre con un buche de café mal hecho o un pan que junto con el alimento están fríos y viejos.

Uno de ellos es un negro alto que usa ropas que le quedan pequeñas, anda descalzo y se cubre la espalda con una manta de saco de yute. Es tranquilo, parece mudo, y las gentes se le acercan y le regalan dinero o comestibles.

El anda por la zona de La Rampa y de hecho se ha convertido en una atracción turística. También lo es la viejita del perrito como la llaman algunos. Esa no es, ni será nunca la Dama del Perrito de Chejov, ni por su porte, ni por su distinción.

La amable anciana se sienta cada mañana en un muro del parqueo de 21 entre L y M en el Vedado junto a su perro y una serie de paquetes que coloca junto a una foto de San Lázaro donde los transeúntes les depositan monedas casi siempre de las de menos valor.

Ella siempre repite la frase de que “este año será bueno”, y se atreve a tirar las cartas y predecir el futuro pero a muy pocas personas que puede ser un turista en el mejor de los casos. La viejita enseña su brazo delgado y pide ayuda por una lesión que dice tener en el mismo.

A veces se le ve en otro muro que ella usa a modo de banco en calle 25 entre Infanta y O, a unos metros de una cafetería particular. Allí trabajadores de centros laborales cercanos, y estudiantes entre otros le dejan caer parte del vuelto que reciben al comprar alimentos o refrescos.

Con voz desfigurada por los años da las gracias sin importarle que le hayan echado una cantidad ínfima de dinero en el platico. Allí ella camina hasta el café y pide cualquier alimento que comparte con su mascota.

Muy amable rehúsa hablar de su vida, por lo que quedan sin respuesta preguntas tales como “¿Dónde duerme…?” , “¿tiene casa? “A las que ella responde con la frase “no oigo bien” y con la misma cambia de tema pidiendo por la salud de quienes la ayudan con lo poco que le dejan.
Dónde dormirán esta ancianita y su perrito, podrán soportar las bajas temperaturas de las madrugadas y las mañanas capitalinas, a lo mejor para el año que viene aparece un cambio favorecedor para esta ancianita, que junto a tantos otros, diseminados por toda la capital, constituyen todo un ejército de vagabundos que viven de la caridad del pueblo, y no significan nada para las autoridades

martes, 23 de febrero de 2010

El cubano y sus propios cambios


El lunes 22 de febrero, la capital amaneció bajo el influjo de una lluvia torrencial que aquí se le dice aguacero, la fuerza de la gran precipitación acompañada de vientos, recordaba más a un ciclón que a la entrada de un frente frío.

Ese ambiente lluvioso aumenta el deseo de seguir durmiendo o quedarse en casa, Fueron muy pocos los que desafiaron al frente que mantuvo inundada las calles hasta bien pasado el mediodía

Los niños aprovecharon para dormir más la mañana, ver programas infantiles por la televisión, repetir por enésima vez su DVD favorito, comenzar desde temprano sus interminables juegos de computadora, o simplemente retozar mientras no oyeran el regaño con la consabida frase de “estesen tranquilos”.

Blanca aprovechó para faltar al trabajo y pasar por los agromercados cercanos a su casa y relata exasperada que “no hay una vianda; ni malanga, ni boniato, ni papa. Mucha fruta bomba y piña carísimas, bueno no vi ni frijoles, por poco no alcanzo ni pan. A mis hijos los dejé durmiendo. Con hambre no se puede trabajar ni estudiar”-sentencia,

Marisol es más joven que Blanca tiene dos niños que aun no asisten al colegio. En su humildad ella reconoce que “no se puede salir con esta lluvia, con qué dinero vas a comprar una capa (de agua) o un paraguas, mira esto –y muestra la suela rota de su zapato; a mis hijos no los voy a enfermar, bajé porque tenia que sacar el pollo (comprar la ración normada) – dice con su rostro estresado.

Este fue un lunes atípico, sin la tensión de llegar tarde a la escuela o al centro laboral porque la mayoría de los ciudadanos que aquí son “de a pie” decidieron hacer lo que mejor les convino.

Los concientes fueron minoría como Edgar quien imparte clases en el nivel medio superior, donde sus alumnos se preparan para las pruebas de admisión a la universidad, El dice:” No habían guaguas (ómnibus), las pocas que pasaban, no paraban, daba miedo correr entre tantos huecos llenos de agua, cuando por fin llegué, la Jefa de Cátedra me habló de mal tono porque era tarde, y cuando entré en el aula no llegaban a diez los alumnos. Esa clase hay que voleverla a dar, hubiera sido mejor no haber ido”- y fuma con placer su cigarrillo.

El cubano medio vive entre carencias y dificultades. Los días muy lluviosos se convierten en una verdadera zozobra para los que tienen problemas constructivos en sus hogares, por que la lluvia puede ocasionarles un derrumbe parcial, en el mejor de los casos., además de que la falta de calzado, ropas y accesorios adecuados los atrapa. Para colmo de males, la perdida de casi todas las mercancías de primera necesidad y el aumento excesivo de sus precios de venta ponen en jaque a la población, sin distinción de edades o nivel de vida.



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martes, 16 de febrero de 2010

Ecos de la XIX Feria


La XIX Feria Internacional del Libro quedó inaugurada el 11 de febrero, en la Fortaleza de La Cabaña, y a la misma asistió el Presidente Raúl Castro junto a otros dirigentes cubanos y extranjeros.

En el acto se manifestó que esta Feria es “una expresión de una sociedad socialista”, y como el gobierno, a pesar del bloqueo de hace medio siglo, es capaz de ofrecer esta actividad de carácter nacional e internacional, como fuente de cultura para todos.

La presencia de un stand semi vacío por pertenecer a la Editora Política, no cogió de sorpresa a nadie. Ya es costumbre de los asiduos asistentes encaminarse hacia los stands mexicanos y peruanos que se caracterizan por vender literatura infantil clásica y de corte didáctico que gustan a los pequeños, cuyos padres tienen suficiente dinero como para pagar los cada vez más altos precios de venta.

Un bello libro empastado de formato regular con cuentos para dormir a los chicos costaba ocho CUC, que si no da sueño la historia, bien pudiera ocasionarle un desmayo por el susto al lector. Un stand con libros más regados que ordenados mostraba varios de Zoe Valdés a dos CUC, que una usuaria acaparaba sin cesar.

Salones como el de literatura cubana de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, (UNEAC) escogieron sus mejores ofertas y las vendieron al precio que acordaron los vendedores, si bien ninguno de estos libros tenía escrito su precio como es habitual. El vendedor, solícito trataba de vender lo más rápido posible y suplicaba a los clientes que le dieran el importe exacto. Dos muchachas sentadas cerca de él sólo hacían conversar entre sí.

Hechos como estos demeritan a la Feria y consiguen la inseguridad y el enojo de los posibles compradores de pocos recursos que después de hojear las obras las volvían a poner donde estaban agrupadas.

La vasta zona de la Feria se veía muy llena de personas, aunque a decir de una joven dependienta de revistas “El dia anterior había sido de una gran venta y visita de usuarios, por coincidir la fecha de San Valentín, con el domingo, y con el último día de la semana de receso escolar del nivel primario.

No obstante, se veían a muchos niños y niñas con sus padres, los cuales prefirieron irse de Feria que asistir a clases. Muy maduros, esperaban a que sus progenitores sugirieran qué comprar, y todos lucían felices con sus rompecabezas, libros de cuentos o de colorear que, en muy pocas áreas costaban precios asequibles.

“Me sorprendió que los clásicos que el año pasado costaban a un dólar estén ahora a dos por estar envueltos en un nailon (bolsa transparente) presellado, traje a la niña pero no le pude comprar lo que pensaba, menos mal que en la librería de por mi casa pude comprarle algo”-admite una madre defraudada.

Otra cuestión que se les fue de las manos fue la relacionada con el fin del itinerario de los ómnibus que llevan a las personas hasta la Feria. Este año los obligan a bajarse muy lejos, y tienen que caminar a campo traviesa, a la orden de una mujer que, sin uniforme o identificación dice, en la peor forma, y desde el contén, que los pasajeros tienen que bajarse allí.

Las filas para adquirir las entradas son larguísimas y muchos se quedaron sin la opción de adquirirlas en las librerías ya que en pocos días, estas se terminaron en las mismas. Ni hablar de la falta de higiene dada por la falta de cestos o papeleras que obligan a los comensales a tirar latas de bebidas y papeles grasientos a todo lo largo y ancho del gran complejo Morro-Cabañas.

La Feria Internacional de Libro es un evento elitista al que quieren darle carácter popular. Folletos baratos con puzzles, sopas de palabras y crucigramas fueron acaparados por los revendedores, mientras que la información brindada por el Director del Centro de Lingüística Aplicada, (CITMA) de la provincia de Santiago de Cuba, lleva implícito un mensaje no sólo de lo real sino también de lo maravilloso.

Cuando el viernes 29 de enero del 2010 apareció su explicación en el periódico Granma, muchos ingenuos se hicieron ilusiones. Esta se refería a que el CITMA confiaba que la tercera edición del Diccionario Básico Escolar sería vendida en la XIX Feria, lo que no explicó su Director, el Dr. Leonel Ruiz Miyares fue que los diccionarios tendrían precios que llegarían a los 16 CUC, y las ediciones más pequeñas sobrepasaban los 5 CUC, ¿deseos de ayudar o de extorsionar al pueblo? No queda más que empezar desde ahora a reunir para poder comprar algún ejemplar en la próxima XX Feria Internacional para los Acaudalados.

viernes, 12 de febrero de 2010

Quererte Así.


Aprecio una foto de una de las obras de la Muestra del Louvre exhibida hará un año, y no dejo de regocijarme en la paz- con antigüedad erótica incluida - que despide el encuentro entre Venus y Eneas.

Me parece que el travieso Cupido prefiere estar más cerca del Mejor Amigo que de la impetuosa beldad, mientras espera la orden que la Diosa pueda exigirle, al niño dueño de la flecha del amor.

En estos tiempos de “Debacle”, la Cuba actual se tambalea sin que nadie de una explicación razonable. Cada vez los almacenes están más desurtidos, y Radio Bemba deja de dar la hora para vaticinar más y más carencias.

En medio de este embrollo que nada tiene que ver con El Cruel Bloqueo del Amo Imperialista, y si con los oportunistas y demagogos que han hundido a la Isla en la peor de las pobrezas, el cubano medio hace una vez más como el Ave Fénix y no sólo renace de sus cenizas, sino que le busca solución a sus problemas, a como sea, y no deja de celebrar las fechas más señaladas.

Hace unas semanas las tiendas se llenaron de padres, madres y abuelos que contando monedas fraccionarias y billetes arribaron a la suma que les permitió comprar el juguete que pensaron era ideal para el chico o la chica de la casa, que así es como se celebra en Cuba el Día de los Reyes.

Ahora todos quieren celebrar San Valentín, que aquí se le dice El Día de los Enamorados, y hay quienes opinan como Graciela que “ese es el Día de la Amistad”, y asegura que “es muy lindo regalarle a esa persona que siempre es buena y de detalles con una, sobre todo en estos tiempos. En mi trabajo, todos los años hacemos un intercambio de regalos, y el que puede lleva algo para merendar. Somos un grupo que llevamos mucho tiempo allí, y nos queremos, con nuestros defectos y virtudes”.

Yanpol se fue de tiendas con su hijo, alumno de primaria, de vacaciones esta semana, y entre los dos analizan qué comprar para mamá con tan poco dinero. El pequeño abrió su alcancía y aumentó los pesitos que sólo valieron para adquirir algo útil y una postal de baratijas.

Las serenatas, las invitaciones a lugares elegantes, las cajas de bombones y los perfumes franceses se han quedado archivados en el glamour de los filmes de antaño, o en esas estampas que recreaban amores que todos sabían de antemano que estaban ahí, en un cuadro o en una litografía para recrear la vista de quienes durante generaciones, apenas han tenido la posibilidad de demostrar su amor, de la manera más corriente.

Las tiendas apenas muestran algunas ofertas que lucen desaliñadas junto a feos carteles que recuerdan al 14 de Febrero. No es fácil comprar regalos, hay quienes como Glenda prefiere que su novio “se deje de tanta bobería y le de el dinero”, recordando el estuche de bombones y el ramo de rosas cuyo monto sobrepasó los 30 CUC, experiencia romántica que demostró que si el amor todo lo puede, no hay que exagerar.

Este San Valentín Cubano no sólo se queja de los cambios climáticos sino que se pregunta cuándo llegarán los cambios que permitirán a sus ciudadanos, llegar al bosque de sus sueños , y ver, aunque sea de lejos a Cupido, muy cerca de Venus y Eneas.

martes, 2 de febrero de 2010

Padres preocupados


En los últimos meses ha comenzado una nueva cuota cárnica normada a través de la libreta de abastecimiento. La misma ha tenido variantes, con el comienzo del nuevo año, y ha traído la lógica preocupación de quienes son padres de los menores de 13 años.

El picadillo de res – de no muy buena calidad – se distribuye para los niños hasta los 13, asignándose para los adultos otras variantes como las salchichas y el pollo. Todo vendido en cantidades pequeñas, y sin una sistematicidad.

Un padre de dos niños de 8 y 9 años se cuestiona por qué a los menores no les corresponde las cuotas de salchicha y pollo, como a los adultos, adicionadas a la del citado picadillo, y argumenta que es inadmisible que aún no se haya solucionado la entrega de leche que merecen, “por estar en el crecimiento”.

La leche y otros productos lácteos de calidad solo aparecen en los anaqueles de las tiendas recaudadoras de divisas, y parece no importarle a ningún dirigente a cargo de la alimentación del pueblo, que los niños que están en el proceso de dentición puedan tomarse un vaso de leche, comerse una tajada de queso, o una rebanada de pan untada en una mantequilla óptima.

Cuando más, y con mucho esfuerzo, los padres compran leche en polvo en el Mercado Negro, y la mantequilla o el queso crema casero, con un alto contenido de colesterol, y dudosa calidad. De ellos, sobran los ejemplos.

Melvyn y Andrés son un matrimonio que opina que se pasan “arañando la tierra”, frase que emplean para describir sus vidas humildes en las que se desempeñan en cuanta labor les aparezca, con tal de alimentar lo mejor posible a sus hijos, todos pequeños. Melvyn narra como ha subido el precio de todo, “y comer es una necesidad, con tanta enfermedad, hay que alimentarse”- resume.

El desabastecimiento casi total, y la poca distribución de alimentos por La Canasta Básica, inquietan al pueblo que ha escuchado en reiteradas ocasiones la alternativa de suprimir estos alimentos normados, preguntándose entonces que opciones quedarán en la moneda nacional, y qué comerán sus hijos.